PERÚ QUE SABE A PERÚ: 7 RESTAURANTES PERUANOS ‘TOP’ EN MADRID

1. TAMPU: DE PERÚ A ITALIA SOLO HAY UN PLATO

Perú ya estaba casi asentado en la capital. Ahora solo quedaba reinventarse. Dar lo mejor de sí mismo y de su capacidad para fusionar sabores como nadie. Y entonces llegó Tampu, un local inspirado en la naturaleza y el mundo inca que lo está petando entre los comilones más exigentes. Y es que a los fogones encontramos a Miguel Ángel Valdiviezo haciendo una cocina de las que tocan el corazón. No solo con los clásicos, sino con recetas tocadas por influencias internacionales. ¿Un ejemplo? La italiana, en platos como la concha parmesana con ají y crema de aceitunas, o su increíble Estirapaguettii de chipirones y corvina, con leche de tigre a la parmesana y pomodoro. Para ir calentando motores pídete un pisco de su carta de cócteles y siéntate, porque aquí te contamos nuestra experiencia al completo en Tampu.
Precio medio: 35 – 40€ por persona (con vino y postre)
Calle Prim 13 (Metro Chueca)

2. RONDA 14: FOODIE TRÍO, PERÚ, ASTURIAS Y JAPÓN

Ay, Ronda 14. Nos volvía locos en Avilés y lo sigue haciendo en Madrid (te lo contamos con “platos y señales” aquí). Por eso es otra parada obligada en esta peregrinación peruana. Ya te contamos aquí que es uno de nuestros favoritos y no solo por sus toques nikkei, sino por sus ramalazos asturianos (guiño, guiño). Porque Mario Céspedes (peruano nacido en Lima y formado -ojo- en El Celler de Can Roca y en Kabuki) absorbió bien la cocina de este punto norteño y acabó integrándola en su carta. ¿Cómo un plato tipicazo de la tierra de Susana como el cachopo puede compartir espacio con un ají amarillo? Ve a comprobarlo, porque no tiene desperdicio. ¡Ah! Y si eres adicto al sushi, con su parcelita ‘japo’ de la carta vas a cambiar de religión
Precio medio: 35 – 40€ (con vino y postre)
Calle General Oraá 25 (Metro Núñez de Balboa)

3. NAVAJA: PERÚ, GALICIA Y MALASAÑA

Aquí en Navaja las cosas se hacen con cariño, o sino, no se hacen. Un local para repetir hasta hartarte. No solo porque su carta sea un encuentro entre la gastronomía ‘de moda’ -la peruana, que a su vez fusiona sabores asiáticos- y una de las que más nos gustan de nuestra tierra -la gallega-, sino porque se atreven con todo en un objetivo claro: sorprenderte. Como ya te contamos hace un tiempo aquí, Libia Veiga y Álex Álvarez han creado una carta basada en platos fríos de pescado y mariscos, pero en la que encontraréis embutidos de la tierriña de Fabio y carnes para chuparse los dedos. Hits como las navajas nikkei, el ceviche de pulpo y corvina a la gallega, el bun kale –Goa Bao de kale, chorizo matanza, ardua y grelos- y un postre que no puedes pasar por alto: Tom Pay con crema, que es una filloa con espuma de coco, piña y pisco.
Precio medio 25 – 30€ (con cerveza y postre)
Calle Valverde 42 (Metro Tribunal – Gran Vía)

4. BARRA /M: EL PERÚ MÁS GAMBERRO

Nunca nos cansaremos de recomendarte Barra /M. Y es que nuestra experiencia allí marcó un antes y un después en las noches foodies madrileñas. Esas en las que quieres descubrir sabores rompiendo el patrón y, como no, manchándote los dedos. Para ello aquí encontrarás una barra de acero de punta a punta del local en la que los cocineros se enzarzan entre ingredientes para darte de comer y, además, asegurarse de que vas a recordarlo siempre. Omar Malpartida pone toda su creatividad en una carta de inspiración peruana street y fusión, siempre con ingredientes frescos y una propuesta coctelera de aúpa. Prueba platos como las gyozas chilangas, el ceviche de aguachile de gambas, el lomo saltado, los huevos rotos con jamón, tempura de shiitake y salsa de soja y hoisin, o su ya mítica palta rellena, un aguacate relleno de langostinos cocinados con soplete en la misma mesa. ¡A nosotros se nos hace la boca agua solo de pensar en volver!
Precio medio: 25 – 35€ (con cóctel y postre)
Calle Libertad 5 (Metro Chueca/Banco de España).

5. LA CEVICUCHERÍA: EL CLÁSICO MÁS CREATIVO

La Cevicuchería es primo hermano de Tampu. Literal. Porque sus creadores son los mismos, así que en este local a un pasito de Atocha usar babero es, por lo pronto, más que acertado. Se especializan en dos de los grandes hits de la cocina peruana: ceviches de todas las partes de Perú, y anticuchos, que son carnes a la brasa. Así se descubre una carta que gira en torno a los clásicos, pero donde también caben creatividad y fusión. Y si no, que se lo digan al chef, que tiene un apartado en ella dedicado a él con el nombre de ‘A Miguel se le va la olla’. Tendrás que ir para averiguar qué platos tiene, pero seguro que te haces un poco a la idea Y aún hay más, sí, porque podrás elegir el producto con el que te prepararán el ceviche, añadiéndo extras que varían dependiendo del tipo de pescado, igual que se hace al otro lado del charco. Entra aquí y descubre cómo lo vivimos nosotros.
Precio medio: 30 – 35€ (con postre y vino -sin piscos-).
Calle Tellez 20 (Metro Pacífico)

6. INTI DE ORO E INTI DE ORO INN: DOS HERMANOS CON PERSONALIDAD PROPIA

El Inti de Oro fue uno de los primeros peruanos en abrir sus puertas en Madrid, hace ya la friolera de 25 años. Muchos emigrados del Perú lo consideran el mejor lugar de la capital para disfrutar de platos caseros tan míticos como el ají de gallina o el lomo saltado y sentir por un momento que están de vuelta en la casa de su abuela. Ahora la familia crece con el Inti de Oro INN, un restaurante de nivel con una espectacular barra cevichera en la que se preparan en vivo y en directo todo tipo de platillos, en el que vas a poder disfrutar de una cocina peruana más creativa y sofisticada, con muchos toques nikkei, de la mano de Percy Álvaro Menéndez (antiguo chef del famoso A&G Madrid, ahora cerrado de forma indefinida).
Precio medio: 25€ (Inti de Oro), 35 € (Inti de Oro INN)
Inti de Oro – Calle Ventura de la Vega 12 (Metro Sevilla)
Inti de Oro INN – Calle Edgar Neville 17 (Metro Nuevos Ministerios)

7. KENA: PERÚ Y JAPÓN SE VAN DE CENA

Si aún no conoces las virguerías de Luis Arévalo, bautizadas ya como la mejor cocina nikkei de España, no puedes perder ni un minuto más en arrastrar tu paladar hasta Kena para vivirlo en tus propias papilas gustativas. Y es que su paso por Grupo Kabuki, 99 Sushi Bar y Nikkei 225 le sirvió para unir -en amor eterno- a Perú con Japón. Aquí tienes dos opciones: la primera es pedir platos a la carta, donde encontrarás sushi, nigiris, tiraditos o rolls, o una segunda opción, con la que conocerás la felicidad hecha menú. Se llama Omakase y es, ni más ni menos, que ponerte en manos del chef y de la locura que él quiera cocinarte ese día. Cualquiera de los dos irá bien acompañado de sus mejores cócteles: Pisco Sour Clásico, Pisco Sour de Maracuyá, Sake Sour o Chilcano.
Precio medio: carta 45-50€, menú Omakase 70€ (sin bebida) y menú ejecutivo 20€.

por BEATRIZ JARAUTA12 OCTUBREHOT SPOTS, LISTAS, LOS FAVORITOS DE EAT & LOVE, PERUANA.
Calle Diego de León 11 (Metro Núñez de Balboa).

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¡Cocina muy sabrosa!


Restaurante Navaja: Fusión Gallego Peruana en Malasaña
El restaurante Navaja es una experiencia gastronómica que te dejara sin palabras. Sinceramente me atrevería a decir que hacía mucho tiempo que no salía de un restaurante teniendo la sensación de haber vivido una experiencia gastronómica y no simplemente ir a comer o cenar. Fue brutal, una mezcla de sabores únicos, platos que no habría podido
imaginar y una calidad y servicio para volverse loco, pero de amor. Visita obligada en Madrid, ¡no os defraudará!

Una carta llena de novedades y platos increíbles
Tengo que reconocer que siempre que voy me muero por preguntar que tienen nuevo para probarlo, porque de verdad, que todas las veces que he ido, que no son pocas y he probado cosas nuevas, me han vuelto a dejar sin palabras. Enhorabuena chicos!

¿TIENES PLANES HOY? Restaurante Navaja: Galicia y Perú en Malasaña

Habitualmente comentamos que, al igual que viajar, nos gusta comer. Es así. Elegimos destinos e investigamos el territorio gastronómico. Y cuando no tenemos destino ni viaje a la vista, calmamos la ansiedad buscando algún lugar para tomar algo en nuestra ciudad o alrededores (lástima de que no tenemos muchos documentos gráficos de calidad sobre ello). Y lo que es más grave, cuando no podemos salir por el motivo que sea, nos ponemos programas gastronómicos en la televisión. ¿Damos miedito, verdad?

Hemos decidido, después de bastante tiempo, incorporar una nueva sección al blog relacionado con lugares o experiencias gastronómicas que de una manera u otra nos han gustado. No somos críticos gastronómicos, ni lo pretendemos. Pero como ofrecemos planes, dentro de los nuestros también está salir a conocer nuevos lugares donde disfrutar de la gastronomía. ¡Nos chifla!

Avisamos de que actualmente estamos en una etapa muy tabernera. En Madrid este concepto últimamente ha sufrido una transformación muy atractiva. Ahora, a nosotros nos gusta el concepto clásico de taberna y también el más actualizado. Tenemos el paladar muy abierto. Para comenzar, lo vamos a hacer con el último lugar que hemos visitado, ya que del resto vamos a tener que recuperar documentos gráficos del móvil (oh, horror) o repetir (mola).
Hoy os acercamos el Restaurante Navaja, en la Calle Valverde 42, Madrid.

La calle Valverde de Madrid es una vía estrecha de tráfico restringido para residentes y con las casas balconadas típicas del centro de Madrid y forma parte del barrio de Malasaña.
Navaja no tiene una fachada ostentosa ni exuberante, ap
Cuando terminamos este plato. El paladar estaba caprichoso. Esa sensación que tienes cuando vas probando diferentes platos y todos ellos estimulan las papilas gustativas. No teníamos hambre, pero el paladar pedía más.

En el último momento, cuando íbamos a pedir el postre, nos lanzamos por un Buns de cangrejo, gula total, y ¡oh señor!, sin tener demasiadas expectativas, llegó aquel cangrejito de concha blanda, con su mayonesa de pimiento de padrón, el toque suave de picante y demás. Nos emocionó a los dos, adictivo. Sabor, sabor, sabor..enas una puerta y una ventana, que hizo las delicias de nuestra visita porque fue, justo en ella, donde disfrutamos de nuestra experiencia.

Vamos a empezar por el final, nos ha gustado mucho este lugar, es ideal para todos aquellos que disfruten probando diferentes preparaciones y compartiendo platos. Navaja es un local pequeño, con barra, mesas altas con banquetas y unas poquitas (muy poquitas) mesas al fondo del local.

Una decoración que mezcla la madera, el estilo industrial, algún detalle vintage y el espacio diáfano aunque dividido en tres espacios diferenciados, más parecido a una de las tabernas renovadas que al concepto clásico de restaurante, bajo nuestra opinión.
Tiene una carta corta, pero realmente apetitosa, si te gusta la idea de probar cocina fusión gallego-peruana principalmente, aunque tiene guiños a otras también. Nosotros fuimos un domingo más o menos pronto, antes nos tomamos un vermut en La Ardosa (Taberna Clásica de Madrid), lugar del que os hablaremos en otra ocasión y nos fuimos directamente a este local, que está a apenas 2 minutos del otro.

Os vamos a contar nuestra selección de platos para aquel día (2 personas).

Comenzamos probando su navaja nikkei, se pide por unidades. La navaja era pequeña, pero sabrosa, y su elaboración nikkei todo un acierto, entre algunos de sus ingredientes cacahuetes o tirabeques. Intentar repetiros la descripción de cada plato para nosotros es imposible pero, si vais, ya se encargará su personal de hacerlo, cada vez que os presenten una elaboración
Luego pretendíamos probar su erizo pero aquel día no había. Así que dimos paso directamente a las ortiguillas con Kimchi coreano para compartir. Nos encantó el sabor a mar, el tacto, y nos habríamos comido un par más de ellas.
Para continuar nos llegó el Aguachile. Era de langostino tigre. Hasta la fecha no habíamos probado anteriormente esta elaboración de origen mexicano, aunque es similar a los tiraditos. Suave, fresco y sabroso simultáneamente. Otro de los platos que compartimos.

Luego nos pasamos a un plato de carne. El tartar de solomillo estilo japonés. Totalmente diferente en sensaciones y sabores al tartar clásico. Pero también disfrutamos mucho de la experiencia. Diremos que el tartar es un plato a ambos nos encanta. Va aliñado, entre otras cosas con salsa teriyaki y acompañado de alga nori.

Cuando terminamos este plato. El paladar estaba caprichoso. Esa sensación que tienes cuando vas probando diferentes platos y todos ellos estimulan las papilas gustativas. No teníamos hambre, pero el paladar pedía más.

En el último momento, cuando íbamos a pedir el postre, nos lanzamos por un Buns de cangrejo, gula total, y ¡oh señor!, sin tener demasiadas expectativas, llegó aquel cangrejito de concha blanda, con su mayonesa de pimiento de padrón, el toque suave de picante y demás. Nos emocionó a los dos, adictivo. Sabor, sabor, sabor.

La comida fue regada con un vino Guimaro de la Ribeira Sacra (18€). Quisimos probar alguno que nos recomendaran. No estuvo mal. Diferente a otros que hemos probado, pero tampoco nada que nos haya dejado huella.

De postre optamos por Ton Pay a compartir, un postre estéticamente atractivo, divertido y refrescante. Es masa Wonton acompañada de una crema suave, frutos rojos, pisco y una especie de espuma de coco. Buena guinda para el pastel.

Finalizamos con nuestros imprescindible café. Y nos invitaron a un par de licores. El monto total de la comida ascendió a 70,50€.

Salimos de Navaja como si en la boca nos hubiera explotado un mundo de sabores. Esa grata sensación de haber disfrutado mucho, de tener cosquillitas que recorren el paladar de lado a lado y que te obliga a estar paladeando aún después de comer. Una sonrisa nos acompañó en el paseo de aquel domingo tarde, y una equis que marcamos en el mapa de locales como un “Volver pronto”.

Un placer haberte conocido Navaja.

¿Tienes planes hoy?

MAHOUDRID: LOCALES MUY FINGERFOOD

Si de algo saben los chicos del bar Navaja (Valverde, 42), uno de nuestros rincones malaseñeros favoritos, es de comer con las manos. En su carta, inspirada en las cocinas gallega y peruana y salpicada de toques canallas y creativos, encontrarás ‘hits’ como sus míticas navajas de las islas Cíes con salsa ‘nikkei’ que dan nombre al local: cógelas con una mano, empuja con el dedo y, ¡directas a la boca! ¿Ganas de más? No dejes de catar sus mejillones de la ría de Aldán al vapor con leche de tigre de ají amarillo y chalaca. Y si lo tuyo son los bao, aquí encontrarás tres dignos de un monumento: ojo al de cangrejo gallego de concha blanda, mayonesa de padrón y sriracha, ¡uff!

https://www.mahoudrid.com/bloggers/eat-love/4-locales-%EF%AC%81nger-food/#.SPp3cyjLRCiShRO

COMETE LA CIUDAD Restaurante Navaja: un gallego de Malasaña para la morriña moderna

“Castellanos de Castilla/ tratad bien a los gallegos…” Así empezaba uno de los más célebres poemas de Rosalía de Castro, rapsoda universal de este pueblo errante y tan ligado a su tierra. Para esos gallegos que siguen dejando su tierra (y que siempre, siempre echan de menos), y para todos los que aprecian su increíble gastronomía, desde hace unos meses Malasaña cuenta con un nuevo local fundado por dos gallegos de nacimiento con el paladar muy viajado. Y en Restaurante Navaja (Valverde 42, Madrid) encontramos los pescados, carnes y maricos de la terra con un toque latino, nikkei y asiático que está ganando buena fama por momentos.

En un entorno muy malasañero y moderno (estamos en el barrio que estamos), encontramos una carta no excesivamente larga (poco más de doce platos) con sabrosos quesos y embutidos gallegos y otros platos que evocan ese rincón celta de la península con un toque fusión. Así, es recomendable probar, cómo no, las navajas nikkei, que aquí sirven con polvo de cacahuete, tapioca hidratada, habanero, jengibre encurtido, cebolla china ahumada, leche de tigre chifera (leche de tigre y ponzu) y crujiente de tirabeque. Los amantes de las ostras encontrarán un bocado insólito en las que aquí preparan, que se acompañan de una suave mayonesa con salsa ponzu. También encontramos el imprescindible tataki de atún, que aquí se sirve con pimientos de Padrón, chalaquita, bolas de causa peruana y de aguacate rebozado en panko (pan rallado japonés). El ceviche de corvina y pulpo o el tiradito de ají amarillo son otros de los platos con sabor a mar de quedemos probar.
Pero Galicia también es carne. Y de la mejor. Por eso destacamos sus buns de presa ibérica, una vuelta de tuerca a este bocadillo de pan de vapor que se está convirtiendo en un imprescindible en la ciudad (Gracias, David Muñoz). Pedidlos: no os arrepentiréis. Y si os gusta el tartar, en la carta encontramos uno de solomillo crudo de res troceado con un cuchillo “deba hocho”, que se marecrea en soja y se condimenta con alga nori, papel de yuca y puntos verdes de crema de wasabi.

En cualquier caso, un consejo: Es un restaurante muy exitoso, por eso os recomendamos reservar con tiempo y, si no tenéis tanto margen, decantaros por el horario de comidas para no perderos este nuevo y prometedor local.

https://www.restaurantes.com/blog/noticias-restaurantes/restaurante-navaja-un-gallego-de-malasana-para-la-morrina-moderna/